
El
Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) corroboró que en solo una
semana, del 11 al 18 de julio, fueron detectados 12 nuevos casos de Chikungunya
en Venezuela, siete de ellos en personas sin antecedentes de viajes al
exterior. De los 12 nuevos registros, ocho fueron en Vargas, dos en Miranda, uno
en Distrito Capital y otro en Zulia. Siete fueron de transmisión local,
específicamente en Vargas.
Estos nuevos reportes se incorporan a los 45 casos oficiales que fueron detectados desde el mes de junio y que ya suman 57 en total diseminados por todo el país. Se trata de una importante escalada en el número de casos si se toma en cuenta que hasta el pasado mes de junio había solo 12 casos de la enfermedad.
Pero los epidemiólogos temen que haya muchos otros casos que no han sido detectados debido a que el virus puede ser confundido con dengue, con la salvedad que el Chikungunya genera fuertes dolores articulares que pueden prolongarse por meses e incluso años. Los síntomas se presentan a los tres días de la picadura.
Los expertos creen factible que la veloz expansión que tuvo el Chikungunya por
el Caribe desde el pasado mes de diciembre pueda repetirse en territorio
venezolano. Todas las condiciones están dadas, asegura José Félix Oletta, de la Sociedad
Venezolana de Salud Pública. "Las cifras oficiales de junio nos indican
que el promedio de la presencia del Aedes aegypti es de
17%. Si le sumas una población que nunca estuvo expuesta a este virus, entonces
puede ocurrir un patrón como el que está ocurriendo en el Caribe", explica
el también exministro de Sanidad.
Julio Castro, del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, dijo ayer durante el programa Diálogo Con de Televen que la mejor medida para controlar al Chikungunya es eliminando las larvas del mosquito (también transmisor del dengue), y no la fumigación, porque esta última mata solo a los zancudos adultos. Este insecto es el principal vector de esta enfermedad seguido del Aedes albopictus.
El MPPS mantiene un programa de control del A. aegypti y sus larvas, aunque expertos aseguran que las políticas del Estado no han dado resultado. "El supuesto mecanismo de barrera en las aduanas, puertos y aeropuertos es muy ineficaz porque las personas pueden entrar al país con la enfermedad pero sin síntomas todavía", indica Oletta.
El último reporte de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que hasta el 18 de julio
había 5.724 casos de Chikungunya en 26 países del continente, más de 436.000
sospechosos y 26 fallecidos. La epidemia está declarada en República Dominicana
y Puerto Rico, con 251.880 y 503 casos sospechosos respectivamente.








